Nantes:
La capital del Oeste francés le tiene reservadas muchas sorpresas. Los enamorados de la historia se darán cita con un patrimonio marcado por el sello de Ana de Bretaña o por las grandes aventuras marítimas del siglo XVIII, los amantes de las emociones fuertes, con una gran cantidad de acontecimientos culturales y festivos como no habrá visto jamás, los apasionados por la vida, con una ciudad natural que sabe recibir y compartir lo mejor de lo que encierra.
Clasificada como ciudad histórico-artística, la antigua capital del ducado de Bretaña le reserva sorpresas increíbles, empezando por su castillo. Edificado a partir de 1466 por Francisco II, último duque de una Bretaña decididamente independiente, fue terminado por su hija, la duquesa Ana. A escasos pasos, la majestuosa catedral de estilo gótico acoge la impresionante tumba de Francisco II y su esposa Margarita de Foix.